Economía Circular, Diseño e Innovación

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¿Una amenaza para el sistema económico vigente o una oportunidad?

Los objetivos fijados en la cumbre de Paris 2015 – pacto mundial contra el cambio climático y las estrategias europeas – “Hoja de ruta 2050” hacia una economía baja en carbono y competitiva, preconizan reducciones drásticas en las emisiones de gases de efecto invernadero.  El objetivo aprobado por la UE para 2050, prevé reducir las emisiones un 80% por debajo de los niveles de 1990.

Al mismo tiempo, otros retos respecto a la protección del medio ambiente, fueron tomando forma para hacer cara al agotamiento de los recursos naturales que está ocurriendo a un ritmo alucinante y a la contaminación generalizada del medio ambiente debido a los residuos resultantes de nuestras actividades y hábitos de vida consumista.

¡El modelo económico lineal que prevalece aún en nuestra sociedad no se puede mantener más!

Si las actuales tendencias no fueren prontamente frenadas estaremos, a corto plazo, frente a la destruición del planeta. Según las previsiones de las naciones unidas, “con las cifras de población estimadas para 2050, harían falta casi 3 planetas Tierra para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales”.

Fue en este contexto que nasció un nuevo concepto – “economía circular” que seguramente irá revolucionar la economía global y el modelo de vida actual.

Este nuevo modelo económico, concebido mimetizando el funcionamiento de los ecosistemas naturales en los que nada se pierde todo se transforma, “consiste en un ciclo de desarrollo y transformación, que avanza optimizando el uso de los recursos y fomentando la eficiencia de los sistemas productivos, contribuyendo a eliminar las externalidades negativas de la actividad económica, al mismo tiempo que se garantiza el crecimiento económico, un mayor bienestar de nuestras sociedades y la preservación y mejora del capital natural” (según la nueva estrategia española para la economía circular, de 2018).

Para promover y divulgar estas nuevas corrientes y objetivos, se están realizando jornadas y foros en todos los países, incluyendo España. Los apoyos financieros destinados a las empresas y organizaciones se están igualmente atribuyendo a proyectos en estas áreas. Galicia, no constituye excepción, el pasado día 17 de Julio en la “jornada reducción del consumo de bolsas de plástico”, CEC, la conselleira de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio, Beatriz Mato, afirmaba que “Galicia está entre las Comunidades españolas, a par de la C. Valenciana y Cataluña, que más se están implicando en la definición de programas y reparto de fundos destinados a la economía circular”.

Sim embargo, cambiar el paradigma vigente no es fácil. Implica nuevas opciones para los productores, consumidores y la implementación de tecnologías más limpias. Entidades como GAIN aportan su contribución a través del fomento de la Innovación y Ecodiseño – Programa para la innovación y ecodiseño 2020, como vimos recientemente en el “1er Encontro de Deseño para a innovación Empresarial en Galicia”. 

Estamos viviendo un movimiento global basado en 3 ejes – economía circular – ecodiseño – innovación.  Sus objetivos son: mejorar el bienestar de los ciudadanos, crear nuevos negocios y puestos de trabajo y asegurar la protección del medio ambiente (ecosistemas y recursos naturales).

¿Cómo lograr esos objetivos?

Incorporando en el ciclo de vida de los productos, equipos y útiles que hacen parte de nuestro cuotidiano, la mayoría de los residuos que producimos que pasarán a integrar la composición de nuevos productos, permitiendo un elevado ahorro económico y una significativa reducción de los impactes ambientales adversos.

 El ecodiseño y la innovación, son herramientas esenciales para hacer cara a los retos a que conlleva este movimiento y, para extraerle todos los beneficios posibles. De hecho, ya se están multiplicando y ampliando los programas y proyectos en estas áreas que cuentan con know-how, medios y experiencia de empresas, universidades, centros tecnológicos y clústeres empresariales, entre otros agentes económicos y sociales.

Sin embargo, estos esfuerzos no serán suficientes si no abarcaren todo el tejido empresarial, en particular las PYMES, y los consumidores finales.

Las PYMES, sobre todo las que producen y/o utilizan productos que serán afectados y en algunos casos prohibidos a corto o medio plazo con la implementación de la economía circular, ven en esta una amenaza inmediata, como es el caso de los fabricantes de todos los tipos de envases plásticos. Sin embargo, estas empresas deberían afrontar el problema invirtiendo en soluciones alternativas. Aquí sobresale la importancia del ecodiseño, que debe ser capaz de proporcionar las soluciones más adecuadas de productos introduciendo en la etapa de diseño y evaluación de los requisitos de cada producto cuestiones como:

  • ¿Qué materiales se pueden incorporar al producto atendiendo a sus impactes ambientales?
  • ¿Hay posibilidad de sustituir materias primas por materias recicladas?
  • ¿Es posible prolongar la vida útil del producto? Esta cuestión estará en contra la práctica consumista, que algunas empresas implementaron de “obsolescencia programada”.
  • ¿Cómo se tratarán los residuos del producto al final de su vida útil? ¿sus componentes son reparables y/o reciclables?

Por otra parte, el consumidor tendrá que cambiar sus hábitos, asumiendo un papel más activo en la protección del medio ambiente:

  • hacer elecciones ambientalmente conscientes;
  • no desperdiciar;
  • disminuir la producción de residuos y contribuir a su reciclaje separándolos adecuadamente;
  • ahorrar agua y energía.

Para conseguirlo las instituciones públicas competentes deben desarrollar campañas de sensibilización y comunicación y al mismo tiempo, promover la transparencia de la información para que el consumidor sepa a dónde va el dinero que le cobran de tajas e impuestos destinados al medio ambiente. Otra medida motivadora sería ajustar el valor a cobrar a cada consumidor individual, a la cantidad de residuos que este produce, fomentando así la disminución de esa cantidad.

Citando el guru indio Sadhguru, Eduardo O´Connor Boix, del Departamento de Empresas y Ecodiseño de Ecoembes, refirió a propósito del tema de la eliminación de los plásticos, que el problema principal no son los plásticos en si mismos, ya que se pueden reciclar con eficacia, pero sí el ser humano que no sabe utilizarlos, sea porque en las empresas se lo usan demasiado sin preocuparse con su destino final, sea porque las personas también lo consumen demasiado, mezclando los residuos dificultando o imposibilitando su reciclaje, o peor los tiran no importa donde y siguen mezclando los residuos dificultando o imposibilitando su reciclaje.

Termino presentando algunos ejemplos de lo que ya se está haciendo por ese mundo afuera y que debe inspirar nuestras PYMES y sociedad en general:

  • Nuevos productos de higiene y limpieza que utilizan ingredientes provenientes de plantas para sustituir preparaciones químicas tradicionales;
  • Se están desarrollando líneas de productos alimentarios y cosméticos ecológicos y veganos como alternativa a los tradicionales.
  • Introducir envases de capacidad superior (disminución de la cantidad de residuos plásticos).
  • Poner a la disposición del consumidor recargas para productos de higiene y limpieza para disminuir la cantidad de residuos de envases plásticos.
  • Utilizar plástico un 100% reciclable (PEAD – polietileno de alta densidad).
  • incorporar un porcentaje superior a 25% de material reciclado en los envases plásticos.
  • Producir envases que utilizan bio plástico (Ej: la materia prima base es caña de azúcar o maíz en sustitución del plástico tradicional), biodegradables y un 100% reciclables.
  • Aumentar el uso de los envases que incorporan cartón reciclado, por encima de los 80%.
  • Utilizar una base blanca en el envase y menos color para facilitar el reciclaje.
  • Utilizar tintas de impresión bio.
  • Información impresa en el producto simple y clara para que el consumidor sepa la diferencia entre el bio y el tradicional.
  • Garantizar circuitos cerrados de recogida de envases (productores – distribuidores – consumidores y vuelta al origen).
  • Utilización superior a un 50%, en los procesos productivos y logísticos de energía proveniente de fuentes renovables (ej.: eólica, solar).

Luisa Abreu
Consultora empresarial
Globalmed Galicia